miércoles, 22 de mayo de 2013

Qué atrevido de mi parte


 Qué atrevido de mi parte
Por Eryka Cifuentes




Iniciar el debate sobre la calidad educativa de un país en el que no se habita es complejo porque la lectura que suele hacerse tiene elementos descriptivos y propositivos diferentes, evidentemente a los que puede tener el sujeto que se encuentra inmerso en el entorno.

Sin embargo, al revisarse con detenimiento aspectos fundamentales se llega a un principio, quizá sospechoso; si señor  como lo indica la RAE  en su definición de sospechar. Para la RAE sospechar se define como  llegar a aprehender algo por conjeturas fundadas en visos de verdad. Y así es cuando se revisa el criterio de calidad en educación, con detenimiento,  desde los lineamientos del Ministerio de Educación de Chile con su Agencia de calidad.

La Agencia de calidad es una   institución encargada de que todos los estudiantes “cumplan sus sueños” entonces se pregunta uno si para soñar se necesita ser educado?  Pero, otórguele orden al discurso. El concepto de calidad desde los gobiernos, pero para el caso el gobierno de Chile es  correspondiente con la política pública general del gobierno tendiente a posibilitar su declaración del principio de la ”coalición por el cambio”  generando una sociedad con igualdad de oportunidades y considerando  a la educación como el instrumento para construir sociedades donde cada uno determina qué hacer con su futuro, como lo afirmó  el Sr,  Felipe Bulnes ministro  de educación durante el  ENEDUC 2011.

La agencia de calidad se crea con el fin de evaluar logros de aprendizaje de los alumnos, ordenar las escuelas de acuerdo con los resultados de aprendizaje de los alumnos y entiéndase dice ordenar o sea que algunos ven primero y otros van al final,  es más en la clasificación categorial que propone la Agencia y el Ministerio se habla de alto, medio, medio bajo e insuficiente, es decir que algunos estudiantes podrían estar en una institución insuficiente y otros en una alta entonces se enreda el principio fundamental de equidad del que se hablará más adelante.¿ Por qué la insistencia en hacer diferencia si lo que se desea es equidad?

Se entiende que se propongan actividades de mejora técnica y pedagógica como lo describe la Agencia para aquellas instituciones que no logran un ordenamiento alto, Ahora bien los aspectos sociales, el entorno, las familias y la ruralidad ¿serán considerados realmente para este fin?. Es reto del SIMCE y sus pruebas es demostrar que así es.  La evaluación es un proceso integral de medición de individuos pero dentro de sus realidades ¿es el SIMCE claro en las diferencias individuales de las poblaciones escolares de acuerdo con la ubicación geográfica, o condiciones socio culturales propias de cada región? ¿O es simplemente una plataforma de  logros estandarizados sin tener en cuenta ni estilos  ni formas de aprendizaje? pero que si dan evidencia estadística de la cobertura.

Claramente lo dice Mario Waissbluth cuando afirma que las estadísticas si evidencian mayor cobertura, pero cuando se leen con detenimiento un amplio porcentaje de estudiantes con educación terminan desertando y endeudados y otros tantos van al empleo pero pagando unas deudas de tiempos prolongados y tan solo un 30 % logran el titulo real para pagar la deuda así que a pesar de la ampliación en cobertura el fenómeno social es el mismo. La cobertura no puede ser el único criterio de calidad.

La calidad entonces debe ser integral, no hay calidad sin directivos de excelencia que hasta ahora ¿quién los evalúa?, Los profesores como gestores de calidad ¿son incluidos dentro de las estadísticas de estado para valorar integralmente los procesos de calidad?

Por eso se habla de sospechar, las conjeturas que se permiten hacen reflexionar sobre el fenómeno de varios países de América Latina que necesitan demostrar que son eficaces.

Las conjeturas permiten pensar que las reformas de calidad no pueden estar referidas específicamente a estándares e indicadores de los alumnos, se debe pensar en el capital cultural , en políticas económicas reales que fundamenten y soporten las necesidades institucionales para apuntar a los estándares de calidad con planes de mejora que obviamente implican gastos así como deben involucrar todos los individuos del acto educativo, es decir la inclusión de la valoración de profesores y directivos así como la reforma económica; que sin negarlo son fenómenos reales que deben ser  agentes en políticas de  la calidad.
Ahora bien, la educación se concibe como el principal factor de movilidad social como lo dice el Sr. Patricio Meller, debe valorarse entonces dentro de esta gran reforma  el principio fundamental de equidad. 

La descripción de la sociedad chilena como inequitativa invita a la activa formación de personas mejor calificadas para que cada uno de ellos sea más competitiva,  de tal manera que se desea que todos tengan una educación y de esa forma la tendencia debe ser a dar iguales oportunidades y eso ha invitado a la reflexión de  los costos de la educación, lo que en inicio genera la consideración de la reforma y las múltiples propuestas y contrapropuestas de las partes. Actos reflexivos de preguntas y respuestas acertadas construyen el debate para organizar el sistema educativo bajo principios rectores como La ley de Equidad y Calidad de la Educación. Ley 20501 del 26 de febrero de 2011

La equidad considera aspectos importantes como la implementación de mecanismos de dirección pública como entidades que seleccionan  a los mejores directivos, establecimiento de metas para permanencia en los cargos, aumento de asignaciones directivas y de alumnos; para los profesores se describen mejores rangos salariales sobre todo para los colegios vulnerables  y otras tantas descritas claramente en la página del Ministerio de Educación de Chile,  lo que entra en concordancia con la reflexión inicial de los integrantes de la calidad educativa.

Reflexiones paralelas a estas son la necesidad del resurgimiento de la educación pública en Chile ya que la disminución de estos centros educativos es significativa en algunas provincias y el fortalecimiento integral de los Liceos con intención de ofrecer equidad y calidad educativa


Un amplio debate desde el año 2006 y que se dio por terminado en el 2011, amplia las funciones del estado, el ministerio pretende dejar de ser juez y parte con la creación de dos entidades que promuevan la calidad educativa y el cumplimiento de la normatividad por medio de la Agencia de calidad ampliamente mencionada y de la Superintendencia dedicándose al apoyo real técnico pedagógico. Sin embargo las funciones y los quehaceres descritos no responden en la realidad con el fenómeno de equidad que lo que realmente quiere es el rescate de la igualdad de oportunidades de acceso a la educación y eso solo se logra en Chile o en cualquier lugar del mundo con la financiación, con la real implementación de un sistema económico que soporte el acceso a la educación de una gran mayoría que no tiene como acceder a este derecho porque simplemente no tiene dinero.

La asignación de recursos públicos de cualquier nación a los proyectos de inversión en educación resultan complejos y difíciles, juntar propuestas de acción de índole académica con propuestas de acción de inversionistas y financiación marcan diferencias y ruteros,  lograr hallar  el punto de encuentro se convierte en el único principio para hablar en los mismos términos de equidad.

Las reflexiones de las partes invitan a pensar en los espacios de la educación en donde en realidad se debe hacer la inversión y es como se destaca abordar e intervenir con urgencia en los años iniciales de la educación preescolar para una de las partes justificando y explicando que es allí donde se forman y fortalecen las competencias para el éxito académico en el resto de la carrera educativa de cada uno de los ciudadanos chilenos, pero por otro lado hay sectores del gobierno que piensan realmente que la intervención presupuestal y de permanencia y acceso a la educación debe hacerse en la educación superior para cumplir con una premisa antes mencionada como es la de la movilidad social.

Así mismo se generan debates sobre las reflexiones de a quién le corresponde pagar o soportar los gastos educativos, y se escuchan posturas como las de Luis Larraín  para la distribución del PIB de acuerdo con lo esperado y en consecuencia con lo deseado.


Perdone lo atrevido de mi parte pero es claro que los principios de los criterios de calidad y de equidad así como de la reforma no son ajenos a los de Colombia donde simplemente los educandos o alumnos son el producto y la calidad se da o en calidad de sueños como lo plantea la Agencia sino en mediciones indicadores, estándares y porcentajes de cobertura así como de financiación o subvención.

Perdone el atrevimiento si la lectura desde la distancia se equivoca, pero cuando uno no es juez y parte sino solo lector y un poco descontextualizado, encuentra coincidencias pero sobre todo comprensiones a fenómenos de educación que se mueven distinto pero que en el fondo desean lo mismo un acceso a la educación para todos lo que así lo quieran, porque solo debería bastar el deseo y no las condiciones económicas, logísticas o intelectuales, solo la intención de querer.

Una vez más perdone el atrevimiento.

en

jueves, 11 de abril de 2013

´Mis estudiantes sí tienen estilo






Uno entra al aula y se encuentra con la diversidad de la moda, de los peinados, de los  colores de uñas y no ha de faltar el estilo retro, pero el estilo que realmente debe importarnos como profesores es otro.

Piense usted en ese estudiante  activo, aquel que se involucra con las experiencias nuevas, le gusta y valora los acontecimientos y tiende a actuar primero y luego pensar. Ese estudiante que es animador, improvisador, arriesgado y espontáneo; que dinamiza su clase y le saca la primera sonrisa en la última clase, de la última hora, del último día de la semana.

 Usted continúa su clase mas dispuesto y animado,  mira después a la otra esquina y se encuentra con el observador, aquel estudiante que mira su propuesta  desde diferentes perspectivas. Aquel que recoge cada uno de los datos que usted brinda, es mas lo interrumpe para que se los dicte con exactitud y los analiza detalladamente  antes de llegar a la conclusión. Es  ese estudiante reflexivo. Observador, paciente, detallista, investigador y asimilador, que transcurridos unos 5 minutos de la explicación dada le pide que repita para precisar la información. Pacientemente usted ha repetido todos y cada uno de los datos solicitados y retoma.

Continúa su clase y aparece aquel, el  estructurado, disciplinado, ordenado buscador de hipótesis y teorías que elabora un discurso teórico complejo, pero bien fundamentado. Ese le pone en problemas, pero como prioriza la lógica y la racionalidad, usted sale adelante y la clase no se altera, sólo pasó por un mal momento, por el momento del  teórico.

Adelantada la clase, casi lleno el tablero, por si usted es de los profesores que aún usa el tablero sin ánimo de criticar sino de admirar,  aparece el estudiante apegado a la realidad, el rápido y organizado, el seguro de si, solucionador de problemas y planificador de nuevas acciones, es el que usualmente llega a la conclusión antes que usted y le encuentra aplicación práctica al tema sobre el que usted avanza. El pragmático ese estudiante que prueba ideas, teorías y técnicas nuevas, ese estudiante  apegado a la realidad, experimentador eficaz y realista que siempre preguntará - pero Profe, así en la vida práctica eso ¿cómo para qué sirve?-

Se han acabado los 50 minutos de su clase y hoy avanzó pero en el conocimiento de los estilos de aprendizaje de sus estudiantes. Ellos no solo se visten distinto, se sientan diferente, se saben diferentes, sino que tienen preferencias para asimilar las experiencias y consolidarlas en aprendizajes. 

Los estilos de aprendizaje son “los rasgos cognitivos, afectivos y fisiológicos que sirven como indicadores de cómo los estudiantes perciben, interaccionan y responden en ambientes de aprendizaje”. Keefe (1988).
El estudio de los estilos de aprendizaje  se afirma  inició durante la década de los 70 desde una perspectiva psicológica cognitiva. Aunque el concepto en realidad se viene trabajando desde mucho tiempo atrás desde Hipócrates tiempo en el que se consideraban los diferentes tipos de humor o sensaciones para determinar las características bajo las cuales se realizaba el procesamiento de la información.
Los estilos de aprendizaje y su revisión pretende implementar estrategias de enseñanza sobre los criterios de procesamiento de información que tienen los estudiantes  (Sánchez 2002).
Los estilos adquieren importancia cuando se trata de entender porqué estudiantes enfrentados a las mismas condiciones de aprendizaje no los logran estabilizar de la misma forma, es mas en algunos casos no estabilizan el aprendizaje.
La educación ha generado estrategias para minimizar esta situación, aunque sigue  prefiriendo métodos tradicionales de enseñanza. En pocos casos se observan, por ejemplo,  la realización de actividades de aprendizaje en grupos pequeños (Bonals, 2005; Exley y Dennick, 2007), la secuenciación de contenidos desde  lo particular hasta lo general (Bermúdez y De Longhi, 2006; Zapata Ros, 2005), y el aprendizaje basado en problemas (Santillán Campos, 2006; Torp y Sage, 1999).  Entre otros, que privilegian la existencia y desarrollo de las condiciones que rodean el aprendizaje pero descuidan de alguna manera o por lo menos no consideran que los individuos que aprenden tienen diferentes formas de acercarse a las informaciones, además de que no realizan los mismos tipos de procesos cognitivos para aprender así como tampoco para decodificar la información. 

A partir de los años 90 se logró el máximo  el desarrollo de los  estilos de aprendizaje. Actualmente predominan dos líneas de investigación: el modelo anglosajón de Fólder y Silverman y  el modelo europeo de Alonso García, Gallego quienes se basan en los estilos propuestos por Honey y Mumford que son cuatro: activo, reflexivo, teórico y pragmático. A partir de esta descripción Alonso, Gallego y Hoey 1992 crean una lista de características que determinan con claridad cada estilo y que corresponde al cuestionario que ellos llamaron “Honey – Alonso


No es que el método para enseñar o para evaluar de acuerdo con el estilo produzca el aprendizaje de forma espontánea, pero es indiscutible que activa las posibilidades para aprender. Que los estudiantes conozcan cuál es su estilo para aprender y que el profesor reconozca las diferencias individuales de sus estudiantes, debe propender y fomentar el diseño de clases, guías y evaluaciones más productivas e integrales que garanticen para todos los estudiantes igual posibilidad de desempeño y de manejo de la información.

Está en nosotros como profesores identificar el estilo de aprendizaje del diverso grupo de alumnos que asiste a nuestras clases, y esta en nuestros estudiantes la posibilidad de reconocer y reflexionar sobre los estilos por aprender y propender por adquirir modificar o implementar estilos para aprender.

MIS ESTUDIANTES Sí TIENEN ESTILO



  
Uno entra al aula y se encuentra con la diversidad de la moda, de los peinados, de los  colores de uñas y no ha de faltar el estilo retro, pero el estilo que realmente debe importarnos como profesores es otro.

Piense usted en ese estudiante  activo, aquel que se involucra con las experiencias nuevas, le gusta y valora los acontecimientos y tiende a actuar primero y luego pensar. Ese estudiante que es animador, improvisador, arriesgado y espontáneo; que dinamiza su clase y le saca la primera sonrisa en la última clase, de la última hora del último día de la semana.

 Usted continúa su clase mas dispuesto y animado,  mira después a la otra esquina y se encuentra con el observador, aquel estudiante que mira su propuesta  desde diferentes perspectivas. Aquel que recoge cada uno de los datos que usted brinda, es mas lo interrumpe para que se los dicte con exactitud y los analiza detalladamente  antes de llegar a la conclusión. Es  ese estudiante reflexivo. Observador, paciente, detallista, investigador y asimilador, que transcurridos unos 5 minutos de la explicación dada le pide que repita para precisar la información. Pacientemente usted ha repetido todos y cada uno de los datos solicitados y retoma.

Continúa su clase y aparece aquel, el  estructurado, disciplinado, ordenado buscador de hipótesis y teorías que elabora un discurso teórico complejo, pero bien fundamentado. Ese le pone en problemas, pero como prioriza la lógica y la racionalidad, usted sale adelante y la clase no se altera, sólo pasó por un mal momento, por el momento del  teórico.

Adelantada la clase, casi lleno el tablero, por si usted es de los profesores que aún usa el tablero sin ánimo de criticar sino de admirar,  aparece el estudiante apegado a la realidad, el rápido y organizado, el seguro de si, solucionador de problemas y planificador de nuevas acciones, es el que usualmente llega a la conclusión antes que usted y le encuentra aplicación práctica al tema sobre el que usted avanza. El pragmático ese estudiante que prueba ideas, teorías y técnicas nuevas, ese estudiante  apegado a la realidad, experimentador eficaz y realista que siempre preguntará - pero Profe, así en la vida práctica eso ¿cómo para qué sirve?-

Se han acabado los 50 minutos de su clase y hoy avanzó pero en el conocimiento de los estilos de aprendizaje de sus estudiantes. Ellos no solo se visten distinto, se sientan diferente, se saben diferentes, sino que tienen preferencias para asimilar las experiencias y consolidarlas en aprendizajes. 

Los estilos de aprendizaje son “los rasgos cognitivos, afectivos y fisiológicos que sirven como indicadores de cómo los estudiantes perciben, interaccionan y responden en ambientes de aprendizaje”. Keefe (1988).
El estudio de los estilos de aprendizaje  se afirma  inició durante la década de los 70 desde una perspectiva psicológica cognitiva. Aunque el concepto en realidad se viene trabajando desde mucho tiempo atrás desde Hipócrates tiempo en el que se consideraban los diferentes tipos de humor o sensaciones para determinar las características bajo las cuales se realizaba el procesamiento de la información.
Los estilos de aprendizaje y su revisión pretende implementar estrategias de enseñanza sobre los criterios de procesamiento de información que tienen los estudiantes  (Sánchez 2002).

Los estilos adquieren importancia cuando se trata de entender porqué estudiantes enfrentados a las mismas condiciones de aprendizaje no los logran estabilizar de la misma forma, es mas en algunos casos no estabilizan el aprendizaje.
La educación ha generado estrategias para minimizar esta situación, aunque sigue  prefiriendo métodos tradicionales de enseñanza. En pocos casos se observan, por ejemplo,  la realización de actividades de aprendizaje en grupos pequeños (Bonals, 2005; Exley y Dennick, 2007), la secuenciación de contenidos desde  lo particular hasta lo general (Bermúdez y De Longhi, 2006; Zapata Ros, 2005), y el aprendizaje basado en problemas (Santillán Campos, 2006; Torp y Sage, 1999).  Entre otros, que privilegian la existencia y desarrollo de las condiciones que rodean el aprendizaje pero descuidan de alguna manera o por lo menos no consideran que los individuos que aprenden tienen diferentes formas de acercarse a las informaciones, además de que no realizan los mismos tipos de procesos cognitivos para aprender así como tampoco para decodificar la información.
En oposición a esta postura de cambiar estrategias de aula se demostró la existencia de diferencias individuales en los procedimientos y mecanismos cognitivos básicos de los estudiantes, implicados en el aprendizaje.
A partir de los años 90 se logró el máximo  el desarrollo de los  estilos de aprendizaje. Actualmente predominan dos líneas de investigación: el modelo anglosajón de Fólder y Silverman y  el modelo europeo de Alonso García, Gallego quienes se basan en los estilos propuestos por Honey y Mumford que son cuatro: activo, reflexivo, teórico y pragmático. A partir de esta descripción Alonso, Gallego y Hoey 1992 crean una lista de características que determinan con claridad cada estilo y que corresponde al cuestionario que ellos llamaron “Honey – Alonso

No es que el método para enseñar o para evaluar de acuerdo con el estilo produzca el aprendizaje de forma espontánea, pero es indiscutible que potencializa las posibilidades para aprender. Que los estudiantes conozcan cuál es su estilo para aprender y que el profesor reconozca las diferencias individuales debe propender y fomentar el diseño de clases, guías y evaluaciones más productivas e integrales que garanticen para todos los estudiantes igual posibilidad de desempeño y de manejo de la información.

Está en nosotros como profesores identificar el estilo de aprendizaje del diverso grupo de alumnos que asiste a nuestras clases, y esta en nuestros estudiantes la posibilidad de reconocer y reflexionar sobre los estilos por aprender y propender por adquirir modificar o implementar estilos para aprender.

viernes, 5 de abril de 2013

Ellos a los 50 años todavía tienen ganas



Por: Eryka Cifuentes I

La población mayor de 50 años en Bogotá ha venido creciendo durante los últimos  años de acuerdo con datos oficiales. Según el DANE y la Encuesta Nacional de Hogares el porcentaje es del 19.3% aproximadamente, lo que parecería poco significativo en su participación en el total de la población de la ciudad, pero lo que es realmente sorprende es observar el interés de estos mismos habitantes de la ciudad por acceder a cursos de lectura y de escritura, no con propósitos de alfabetización, pues en su gran mayoría los que buscan este servicio ya poseen el principio fundamental de comunicarse de forma lecto escrita, sino porque todavía tienen ganas de mejorar su cultura general y en algunos casos quieren acceder a un nivel  complementario de educación que no esté regido dentro de la educación forma. Es decir son adultos que laboran, en algunos casos en cargos profesionales pero que desean mayor competencia y habilidad en lo que se desempeñan… y si señores ellos todavía tienen ganas.

Los talleres de lectura y de escritura, con el adulto de alrededor de 50 años, son un reto y un tema sobre el cual casi no se encuentra documentación ni referencia. Es un desafío hablar sobre los mismos.

Lo que este adulto desea en estos talleres es fundamentalmente aumentar  la capacidad para comprender e interpretar lo que lee. Para estos adultos leer es interpretar lo escrito por otros y escribir es sobre todo, saber expresar con palabras de forma escrita sus propias ideas.

Mejorar la lectura y la escritura es un proceso que involucra componentes afectivos, intelectuales y sociales. El éxito de estos talleres lo marca el método empleado para afianzar estas habilidades.
Se debe en primer lugar considerar en estos adultos candidatos a   estudiantes la preparación mental, física y emocional, por eso antes de ingresarlos al taller es importante una observación previa de habilidades y destrezas que nos garanticen unas condiciones mentales adecuadas, aspectos de salud integrales como adecuada visión y audición y sobre todo la motivación, esa fuerza interior para el buen desarrollo de cualquier actividad.


La frecuencia con la que los adultos están accediendo y consultando a este tipo de servicios es lo que me motiva a reflexionar y repensar la propuesta  de intervención que se tiene en la práctica para estos talleres . Básicamente respondo a tres preguntas sencillas que orientan mi reflexión:

¿Qué es lo que debemos enseñar?
¿Cómo debemos enseñarlo?
¿Qué actitud debemos tener frente a este alumno?

Presento algunas reflexiones que quizá sirvan de motivación, por lo menos para detenernos en el plantear sobre  lo que debemos hacer con ellos y sobre todo en el cómo.



¿Qué es lo que debemos enseñar?

Reconociendo que su interés radica en fortalecer lo que ya tienen es partir justamente de allí, de lo conocido.
Es importante entender que no se desea sacar grandes escritores ni mucho menos profesionalizar la lectura o la escritura, el taller es un espacio de formación integral de cultura general y potencialización de habilidades de tal manera que será importante que el profesional profesor construya con el alumno los objetivos considerando hasta donde espera llegar el adulto que desea aprender.

Se pueden desarrollar todos los temas aunque preferiblemente se nota interés de estos adultos por temas como la identidad, la historia, los problemas sociales como lo afirma Fabián Gabriel Mossello  director del Programa Universitario para Adultos de la U.N.V.M. Universidad Nacional de Villa María en Argentina.

Los temas que alientan el recuerdo funcionan mucho mejor en la medida que estimulan un componente afectivo que enriquece y dinamiza el proceso de actividad de la lectura y escritura  El adulto prefiere resolver propuestas  mas cercanas a su mundo de experiencias (Mossello).


Se sugiere evitar temas polémicos como de religión o de política, las experiencias de los adultos son muchas y sus orígenes diversos aspectos que es conveniente no enfrentar temas que pueden generar polémica y desviarnos del propósito.

 


¿Cómo enseñar?

Este adulto necesita desafíos frente a lo que conoce y cree dominar, estos adultos son muy receptivos de tal manera que cada una de las actividades con propósito a realizar deben se enunciadas claramente,  frente a lo que se quiere como meta de actividad y frente al propósito de aprendizaje. El adulto necesita que lo involucren en su aprendizaje y le expliquen lo que se espera de él. A diferencia de los niños, el adulto necesita conocerlo desde el inicio, antes de enfrentarse a la actividad para así poderlo consolidar como reto.

El adulto necesita el contacto intergeneracional, es decir no es tan viable pretender espacios exclusivos de aprendizaje para ellos como siempre hemos supuesto, sino que  la variedad etaria les da posiilidades de seguir en un espacio social compartido como lo es su trabajo o lo es su centro de estudios. La variabilidad etaria enriquece el espacio del taller.

El adulto mayor usualmente sabe planearse y organizarse de tal manera que cada una de las jornadas debe estar con una adecuada planeación desde su principio hasta el fin porque con un adulto es mas difícil improvisar a pesar de los muchos años de experiencia que cada uno pueda tener.

Enseñar de lo particular a lo general. Para un adulto siempre será mejor partir de la unidad mínima para irlos enriqueciendo y poder crear una norma general.

Enseñar de lo concreto a lo abstracto. Un adulto de estos siente que su experiencia es muy valiosa, y de hecho lo es, por eso partir de lo concreto, de su realidad hará mas fácil el camino para llegar a lo abstracto, camino que el profesional profesor guiará al ritmo que el adulto lleve las actividades.

Enseñar de lo simple a lo complejo. Partir de la lectura sencilla y corta aumentando niveles de complejidad y o extensión para evitar la frustración que puede ser alta.


Enseñar con materiales diferentes a los de las otras edades. Con esto me refiero a minimizar la posibilidad de comparación en la  ejecución.

Enseñar haciendo. A leer y escribir se aprende leyendo y escribiendo así que desde el primer día del taller se deben generar actividades propias de lectura y de escritura y no generar espacios de demora interna en el alcance de las actividades, con esto me refiero a que lo haga bien o mal el adulto desde el primer día debe realizar las actividades propias de la lectura, pues comparto con Piaget que los profesores deben ayudar a sus alumnos a explorar y desarrollar sus comprensiones y eso solo se logra haciéndolo.


¿Qué actitud debemos tener frente a este alumno?

Es importante no subestimarlo por la edad, las condiciones o velocidades de aprendizaje de los adultos, ellos tiene habilidades mas desarrolladas como lo son la capacidad de predecir o anticiparse de forma mas efectiva a la actividad o al sugerido como propósito de trabajo. Por su edad y su compromiso de vida suele ser mas responsable con el trabajo asignado y mas demandantes frente a la corrección o retroalimentación, de tal manera que siempre hay que tener la explicación oportuna frente a la valoración de cada uno de sus trabajos o tareas. El adulto está siempre dispuesto a buscar material adicional en bibliotecas o librerías de tal manera que estar listos a este tipo de sorpresas es improtante, es decir es un alumno que asiste al taller usualmente con material nuevo después de largas horas de asistencia de busqueda,  de tal manera que hay que estar listo a recibir su material, a acompañar la revisión de este material y aprovecharlo en función de generar  una práctica adicional en casa fuera de las horas de taller.

Por último es importante aclarar que si no hay afectividad con estos adultos, no hay placer en la actividad realizada, y si no hay placer no habrá trabajo y si no hay trabajo dentro del taller no habrá aprendizaje.

Es importante reconocer que el rol es de profesional profesor de lectura y de escritura exactamente eso. El profesional profesor no es un psicólogo, no es un terapeuta familiar, es de aclarar este punto pues con frecuencia suelen salir a flote algunas  características personales de los adultos que desean ser suplidas en estos talleres, pero con afectividad y sobre todo asertividad se deben remitir a quien corresponda y dejar los límites de la acción del taller dentro de la creatividad y el buen trato sin ahondar en asuntos personales.

El suponer  la experiencia de muchos profesionales profesores con estos alumnos  me permite dejar abierto el espacio de discusión en  espera de muchos comentarios que alimenten la reflexión.


viernes, 22 de marzo de 2013


 Del por qué no copiarnos del mejor modelo de 

 educación del mundo

Por: Eryka Cifuentes

Sencillamente porque no somos nosotros. 
Copiarnos nos  hará ajenos, casi casi que disfrazados y no producirá realidades sino apariencias pero voy a presentar unos argumentos  del por qué no lo considero una buena idea.

Unas 600.000 personas viven en la propia ciudad de Helsinki (31 de enero de 2012),2  y el área metropolitana (municipios de Helsinki, Espoo, Vantaa y Kauniainen) tiene una población  de un millón de habitantes en total.  Bogotá, en el 2010,  tenía una población de 7.363.782 habitantes y 7.347.795 en el área urbana,1 según la SED (secretaria de Educación del Distrito) en Bogotá los menores de 18 años son casi la tercera parte de la población de Bogotá. Un promedio de 2.153.844 son niños, niñas y adolescentes es decir más de un 31.4% de la población[1]mientras que en Helsinki es menos del 16% de la población la que corresponde a este margen de edad. Hasta ahí vamos por mitades.

Helsinki es la capital de Finlandia, por si alguno no lo tiene claro, debo admitir que yo me demoré en la asociación.
 Los niños y niñas de Helsinki comienzan su educación cuando cumplen 7 años, antes de esta edad pueden asistir a guarderías donde el valor que pagan sus padres por el servicio de educación es correspondiente a su  ingreso, a los seis años existe un año de educación preescolar gratuita al que asiste casi que el 100% de los niños[2].Aquí tenemos las madres comunitarias cuya bonificación mensual no alcanza aún el salario mínimo y la prestación del servicio que ofrecen no logra ser el esperado aún.  

Los  recursos para la educación son financiados por los fondos públicos y el sistema de bienestar social en Finlandia. La provisión de servicios depende del Ministerio de Asuntos sociales y de sanidad y del Centro Nacional de Investigación y Desarrollo del Bienestar Social y de Salud[3], igual que aquí donde los recursos para la atención en educación se realizan de un porcentaje del Sistema General de Participaciones  de la Nación, sólo que con una distribución un poco más  discriminada de un porcentaje del que se deben descontar: 
las asignaciones a resguardos indígenas, no encontré datos sobre resguardos indígenas en Finlandia; porcentaje para municipios ribereños del río Magdalena, en Helsinky no hay río Magdalena; porcentaje para alimentación escolar, si señor usted lee alimentación.  El hambre representa un costo humano e infantil muy alto en un país no desarrollado como Colombia, el hambre es la causa de muerte de más de cinco millones de niños en el mundo cada año. Las estadísticas disponibles muestran que la desnutrición crónica (retraso en el crecimiento) y global    (bajo peso para la edad) se han reducido en Colombia en las últimas cuatro décadas, pero los avances son insuficientes para reducir el indicador a los estándares propuestos a las Metas del Milenio. El hambre y la desnutrición sufridos en los primeros años de vida pueden generar en una persona retraso mental y físico, limitaciones en su capacidad de aprendizaje y la disminución de su coeficiente intelectual [4], así que aquí tenemos que designar parte del presupuesto de educación a un rubro increíble denominado alimentación escolar. 
En Colombia el 12% de los niños entre 0 y 4 años presenta desnutrición crónica, este indicador es mucho más dramático en las áreas rurales del país donde es de un 17%, es de aclarar que Finlandia esta entre los primeros 20 países del mundo con los mejores criterios de supervivencia infantil o bienestar de las madres[5] de tal manera que la desnutrición no es un factor que los afecte.

 Sigamos con el porcentaje de distribución,  un porcentaje es destinado para el fondo Nacional de Pensiones de las Entidades territoriales. La ley  549 de 1999 creó este fondo con el objetivo de aprovisionar los recursos necesarios para cubrir el pasivo pensional; con esta aclaración  no seguí leyendo más porque igual no tiene cabida dentro del presupuesto de educación. 

Así que aquí y allá el dinero real que se trasfiere a cada estudiante tiene unas diferencias enormes entre lo que se asigna por niño en Helsinki y lo que se asigna en Colombia.


La ciudad de Helsinki no presenta diferencias significativas de estratificación entre sus ciudadanos así que la oferta de educación privada aunque es menor es similar en procesos y calidad a la pública. Las diferencias entre colegios privados y públicos en la ciudad de Bogotá son amplias y de conocimiento por la mayoría; y no hablo de mejores o peores hablo simplemente de diferentes.


Los fenómenos sociales han marcado grandes diferencias entre lo que es un valor o una necesidad básica. En Helsinki se concibe como una necesidad el aprender, mientras que en poblaciones  de nuestro país no se logra concebir como valor vital la educación o el aprender pues definitivamente es importante entender que entre nosotros existen otro tipo de necesidades básicas; por eso en nuestra educación pública se consideran programas como  los  comedores escolares con programas prioritarios como  comida caliente[6]  o salud al colegio.  


¿ Por qué no copiar un modelo como el de Finlandia en la educación colombiana?

 Sencillamente porque los requerimientos de nuestra sociedad son altamente distantes a los de Europa. 

Uno de los fenómenos sociales que movilizó procesos de educación en Europa fue la segunda guerra mundial, el triunfo de las revoluciones democrático-populares en varios países de Europa, el proceso de formación y fortalecimiento del sistema socialista mundial y la descomposición del sistema colonial, empezaron a consolidar un nuevo orden internacional ante la compleja situación de las aspiraciones de pequeñas “colonias” del Tercer mundo, de tal manera que el establecimiento de relaciones entre sociedad y escuela es muy distinto el Europeo al colombiano donde el orden social se vió afectado por fenómenos más recientes como el desplazamiento territorial,  los cultivos ilícitos y el paramilitarismo entre otros. Ejercer actos pedagógicos dentro de estos espacios constituía y aún constituye además de  un riesgo un reto en Colombia.


 El optimismo pedagógico que caracterizó a la década de los sesenta y que permitió el modelo de educación Finlandés actual,  se vió opacado por la imposibilidad de extender sistemas educativos en nuestro país por los miles de fenómenos sociales que nos acompañaron. En el país esfuerzos como el de la Escuela Nueva surgieron a mediados de los años setenta y evolucionaron desde una innovación local hasta convertirse en política nacional a finales de la década de los ochenta, cuando se implementó en mas de 20.000 escuelas rurales de Colombia .  Esfuerzos para el cubrimiento, retención de estudiantes y calidad de la educación en zonas rurales con Programas como los de la Escuela Nueva  han respondido a nuestras realidades sociales y culturales que se han alejado de las  necesidades de Helsinki.

La escuela de Helsinki lucha por eliminar la figura de autoridad del profesor, mientras que en Colombia deseamos posicionarlo como el “orientador” el “coordinador” el “rector” es decir: autoridad.

 En Helsinki ser profesor es tener una buena remuneración económica y un buen nombre social. En nuestro país  es mejor remunerado o tiene mayor poder adquisitivo por la labor realizada, un futbolista, un comerciante de san Andresito o quizás alguien vinculado a alguna fuerza armada legal o ilegal aquí la guerra e incluso las actividades al margen de la Ley pagan.


Las estrategias de cobertura son absolutamente lejanas, mientras en Bogotá disminuir las jornadas escolares responde a la realidad de  uno de cada dos niños de 5 a 6 años no va al preescolar en el país y en los niveles más altos si bien se atiende a casi toda la población no toda está en el sistema educativo, en Helsinki se tiene una cobertura de casi el 100% de la población de niños y jóvenes para educar. Los esfuerzos que en algún momento realizaron administraciones mostraron que los contratos que se realizaban con algunos colegios privados garantizaban también la ampliación en cobertura, sin embargo gobiernos recientes consideran que no es así, así que mientras los políticos deciden las estrategias que marcaran mayor cobertura en sus estadísticas, los niños colombianos se quedan fuera de la escuela.


En Bogotá tenemos un modelo de ciudad con una tasa de mortalidad infantil significativa.  La tasa de mortalidad de menores de cinco años es un indicador del estado de salud de una población en general, refleja el nivel de vida y el grado de desarrollo de un país[7]. De acuerdo con la UNICEF en su informe  Progreso, desde la cumbre mundial de la infancia la tasa de mortalidad de menores de 5 años es la probabilidad de morir entre el nacimiento y los 5 años exactos de vida por cada1.000 nacidos vivos. En el caso de los países industrializados, como lo es Finlandia   los datos provienen de los sistemas de registro de estadísticas vitales[8]. La tasa de mortalidad de menores de 5 años para el año 2000 fue determinada para Colombia como de 30 niños  por 1000 nacidos vivos mientras que para Finlandia fue de cinco niños por cada 1000 nacidos vivos notándose claramente que las causas de dicha mortalidad no coinciden para los dos países. El informe de la UNICEF reporta, y coincide con el de la OMS en el año 2000, en que  la mayoría de causas expresas de mortalidad infantil de los países menos desarrollados no existen en los desarrollados entiéndase entonces las causas de mortalidad infantil de Colombia no existen en Finlandia, razón más para establecer criterio de comparación y decidir no copiarnos.


En nuestra Colombia tenemos niños y niñas abusada sexualmente o sometidos a maltrato físico por sus padres madres o cuidadores adultos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que 40 millones de niños sufren violencia en el mundo y en la Región de las Américas y el Caribe ésta se da en todas las formas. La mayoría de los menores sometidos a castigos corporales se encuentran entre los 2 y los 7 años de edad, aunque las edades más afectadas comprenden entre los 3 y los 5. [9]. De Helsinki no hay estadísticas al respecto.


La directora del Programa Internacional para la erradicación del trabajo  infantil Liliana Obregón, reveló que en Colombia hay cerca de 2 millones de niños y niñas trabajando y que la mitad de estos menores de edad no reciben ninguna remuneración económica por las labores que realizan, pero es de aclarar que deben hacerlo y no por opción sino por obligación. En Helsinki no se concibe la idea de un menor trabajador, existe la colaboración en los años iniciales en actividades cotidianas como la jardinería o la cocina pero jamás como obligación sino como parte de formación. Allá es de formación, aquí deformación.


Tenemos en Colombia embarazos de niños y niñas de 12 y 13 años, poca cobertura en vacunación, vulnerabilidad de derechos mínimos como al del nombre y a la ciudadanía con los casos de no Registro Civil de  menores, entre otros muchos mas males que nos aquejan. Por la  complejidad de estos problemas que caracterizan nuestra escuela definitivamente  insisto en que no podemos  copiar el modelo Finlandes.

 Helsinki no es Bogotá, digo yo.




[1] http://www.sedbogota.edu.co/archivos/Educacion_inicial/Primer_ciclo/2011/POLITICA%20DE%20INFANCIA%20Y%20ADOLES..pdf
[2] http://www.oph.fi/download/124281_sistema_educativo_de_finlandia.pdf
[3] http://www.xtec.cat/~ccols/finlandia/serveis/serveisesp.htm
[4] Programa Mundial de Alimentos, PMA, 2006. Serie de informes sobre el hambre en el mundo 206. El hambre y el aprendizaje, Panorama general, Roma, p.1;  FAO, 2004. El estado de la inseguridad alimentaria en elmundo 2004, Roma, pp 12-13; Departamento Nacional de Planeación – DNP, 1996 “ Plan Naional de Alimentación y Nutrición 1996-2005”, Documento Conpes 2847, versión aprobada Bogotá, p. 4
[5] http://www.savethechildren.es/docs/Ficheros/550/EL_MAPA_DE_LA_SUPERVIVENCIA_INFANTIL_2012_vOK.pdf
[6] http://www.sedbogota.edu.co/index.php/noticias-destacadas/2149-sed-asume-suministro-de-refrigerios-escolares-y-comidas-calientes-de-los-fondos-de-desarrollo-local.html
[7] http://www.scielo.org.co/pdf/bio/v29n1/v29n1a12.pdf
[8] http://www.unicef.org/spanish/specialsession/about/sgreport-pdf/sgreport_adapted_stats_sp.pdf
[9] http://www.amro.who.int/spanish/ad/fch/ca/si-maltrato1.pdf

miércoles, 20 de marzo de 2013

Para que vayan mirando

Conocer modelos de educación es importante, saber qué hacen los demás y cómo lo hacen es valioso, pero lo más importante es saber por qué lo hacen.
Les dejo para que vayan mirando y estamos hablando porque yo me levanté de la silla con un poquito de incomodidad al escuchar que Colombia desea seguir el modelo de Finlandia. http://www.youtube.com/watch?v=XpnGHre7r-8

jueves, 21 de febrero de 2013

Para la cría libre de ideas

Este no es solo un espacio de publicaciones. Es una opción, un refugio, una pequeña isla para  la cría libre de ideas de constructores en educación, dedicados a ella por opción y no por obligación.
Este blog  fue concebido para la observación de la diversidad de la educación desde cualquiera de sus posibilidades.
Aquí se vale todo desde que la intención sea educar. Referimos lo que hacemos, compartimos experiencias, interactuamos con la comunidad de micos donde  desarrollamos un hábitat natural que se llama educar.

Aca dé micos es absolutamente independiente no responde a tendencias, enfoques o sectores por eso todo se vale y casi nada se censura.

Sin más preámbulos este espacio es una invitación a todos mis amigos profesores o a los profesores no tan amigos a debatir y construir por medio de sus experiencias.

Espero todos sus comentarios